Energía que dura
El magnesio de las mitocondrias. Para los días en los que te levantas cansada incluso después de dormir.
Ver Malato →El magnesio no es un mineral: son tres formas, tres funciones, tres momentos del día. Un solo magnesio cubre una parte. El Protocolo cubre el conjunto — energía, descanso y claridad — en el mismo ritmo diario.
La mayoría de las mujeres que toman un solo magnesio al día nunca prueban los otros dos. Y no deberían: cada forma llega a un sitio distinto del cuerpo y actúa en un momento diferente.
El magnesio genérico del supermercado es óxido: 4% de absorción, molestias digestivas. Incluso formas premium como el citrato cubren una sola función — o relajas o energizas, no las dos.
Malato trabaja en la mitocondria para producir energía. Glicinato cruza al sistema nervioso para bajar el ruido. Treonato atraviesa la barrera cerebral para afinar la cognición. Tres rutas, tres funciones.
Mañanas con energía sostenida, noches profundas, mente clara durante el día. El Protocolo no es más magnesio — es mejor magnesio, en el momento correcto.
Tres momentos. Cinco minutos al día. Un cuerpo que se siente.
Con el desayuno. Energía que viene del músculo, no del nervio. Empiezas el día sin pincharte el cortisol.
Con la comida. Atraviesa la barrera cerebral para la tarde productiva. Sin niebla mental a las seis.
30-60 minutos antes de dormir. Baja el sistema nervioso, afloja el cuerpo, entras al sueño profundo.
El magnesio de las mitocondrias. Para los días en los que te levantas cansada incluso después de dormir.
Ver Malato →El único magnesio que atraviesa la barrera hematoencefálica. Contra la niebla mental y los olvidos cotidianos.
Ver Treonato →La forma más biodisponible y suave para el estómago. Noches largas y sin despertares.
Ver Glicinato →Revisión que compara las principales formas orgánicas de magnesio — malato, glicinato, treonato, citrato — y concluye que cada una tiene una farmacocinética distinta y un tejido diana preferente (músculo, sistema nervioso periférico, sistema nervioso central). La revisión sugiere que la combinación estratégica por forma puede superar en eficacia funcional al uso de una única forma a dosis altas.
Ver estudio →Cohorte de 1.200 mujeres europeas entre 35 y 65 años. Más del 60% mostró ingesta diaria por debajo del VRN para magnesio. La deficiencia subclínica se asoció significativamente con trastornos del sueño, fatiga diurna y caída cognitiva vespertina, síntomas que mejoraron con suplementación durante 12 semanas.
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Llevaba cinco años durmiendo mal. Empecé por el Glicinato, luego sumé el Malato porque las mañanas seguían pesadas, y cerré con el Treonato. Al mes completo era otra mujer. Este protocolo debería ser recetado.
Soy ingeniera y tengo tres hijas. Siempre he tirado sin descansar. Con el protocolo aguanto el día sin el café de las cinco. Y por la noche me duermo sin pensar en la lista de mañana.
Probé el Glicinato solo primero, me fue bien pero me faltaba algo en la cabeza. Cuando añadí el Treonato noté la diferencia — las tardes dejaron de ser borrosas. Me paso a la suscripción, no pienso quedarme sin esto.
Cuando el magnesio ya es rutina, lo siguiente es acompañarlo con Ashwagandha para el estrés, Colágeno Marino para la piel y CoQ10 para la vitalidad. Explora el catálogo completo y construye tu ritual.
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